Publicado el 15 de octubre de 2026 · Matías Angeli

Cuando compras un coche de segunda mano a un particular, pagas el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP). Ese impuesto se calcula sobre el valor del coche, y aquí aparece la duda: ¿qué valor? ¿El que pone el contrato o el que decide Hacienda? La respuesta tiene nombre propio: el valor fiscal.
Qué es exactamente el valor fiscal
El valor fiscal es el precio que Hacienda asigna a cada coche para calcular impuestos. No es lo que alguien pagaría por él en el mercado, ni lo que te dará el concesionario si lo entregas a cuenta: es una cifra de referencia, igual para todos los coches de la misma versión y la misma antigüedad.
Se obtiene en dos pasos:
- El precio de tabla. Cada año, el Ministerio de Hacienda publica una orden con los precios medios de venta de miles de versiones de turismos, todoterrenos, motos y embarcaciones. Para 2026 es la Orden HAC/1501/2025, que recoge más de 61.000 versiones de turismos y todoterrenos de 112 marcas.
- El porcentaje por antigüedad. Ese precio corresponde a un coche con menos de un año. Para coches más viejos se aplica un porcentaje que depende de los años de uso: el 84 % con uno o dos años, el 47 % con cuatro o cinco, y el 10 % a partir de los doce.
Multiplicando las dos cifras sale el valor fiscal. Un coche cuyo precio de tabla es de 20.000 € y tiene entre cinco y seis años de uso vale, para Hacienda, 20.000 × 39 % = 7.800 €.
Para qué se usa
El valor fiscal sirve como medio de comprobación en tres impuestos:
- Transmisiones Patrimoniales (ITP): el que pagas al comprar un coche usado a un particular. Es, con diferencia, el uso más habitual.
- Sucesiones y Donaciones: si heredas un coche o te lo regalan, su valor fiscal entra en la base del impuesto.
- Impuesto especial sobre determinados medios de transporte: el impuesto de matriculación de un coche usado que se trae del extranjero.
"Medio de comprobación" quiere decir que la comunidad autónoma puede usar la tabla para revisar el valor que declaraste. Si pusiste en el contrato que pagaste 2.000 € por un coche que, según la tabla, vale 7.800 €, Hacienda puede reclamarte el impuesto sobre los 7.800 €, más intereses de demora.
La regla práctica: el mayor de los dos
Por eso, en la práctica, el impuesto se paga sobre el mayor entre el precio del contrato y el valor fiscal:
- Si pagaste más que el valor fiscal, el impuesto va sobre el precio. Hacienda no te va a reclamar nada por declarar de más.
- Si pagaste menos, lo prudente es declarar el valor fiscal. Así evitas una liquidación complementaria meses después, cuando ya ni te acuerdas de la compra.
Hay una excepción importante: en varias comunidades los coches antiguos no pagan un porcentaje, sino una cuota fija que depende de la cilindrada. En Aragón, por ejemplo, un coche de más de diez años y hasta 1.000 cc paga 0 €, y uno de entre 1.001 y 1.500 cc, 20 €. En esos casos el valor fiscal casi deja de importar. Lo explicamos en la guía de cuotas fijas para coches antiguos.
Valor fiscal, valor venal y valor de mercado
Conviene no mezclar tres conceptos que se parecen:
| Concepto | Quién lo fija | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Valor fiscal | Ministerio de Hacienda (tabla anual) | Impuestos: ITP, sucesiones, donaciones |
| Valor venal | La aseguradora | Indemnización si el coche es siniestro total |
| Valor de mercado | Oferta y demanda | Lo que realmente te pagan al venderlo |
Un coche muy cuidado, con pocos kilómetros o de un modelo con mucha demanda puede valer en el mercado bastante más que su valor fiscal. Al revés, uno con averías o muchos kilómetros puede valer menos. El valor fiscal no tiene en cuenta nada de eso: solo la versión y la fecha de matriculación.
Cómo encontrar el valor fiscal de tu coche
Necesitas tres datos, todos en la ficha técnica o en el permiso de circulación:
- Marca y modelo, tal como figuran en la denominación comercial.
- La versión exacta: motor, potencia y acabado. Entre dos versiones del mismo modelo puede haber miles de euros de diferencia en la tabla.
- La fecha de primera matriculación, no la de cuando lo compraste tú.
Con eso, busca tu coche en el buscador de la portada o entra en la ficha de tu marca. En cada modelo verás todas sus versiones con el precio de tabla y, en cada año de matriculación, el valor fiscal ya calculado. Si quieres el resultado exacto con tu mes de matriculación y el impuesto de tu comunidad, usa la calculadora de ITP.
Qué hacer si tu versión no aparece
La tabla es muy amplia, pero no recoge todos los coches. Faltan algunas versiones muy antiguas, ediciones limitadas e importaciones particulares. Si no encuentras la tuya:
- Busca una versión equivalente (misma cilindrada, potencia y años de venta). A veces el nombre comercial cambia ligeramente.
- Si no hay ninguna parecida, la comunidad autónoma acepta normalmente el precio del contrato, y puede pedir una tasación si lo considera bajo.
- Los vehículos históricos tienen reglas propias: en Aragón y Canarias, por ejemplo, tributan por el valor del contrato y no les aplican las cuotas fijas de los coches antiguos.
Lo que no es el valor fiscal
Para terminar, tres ideas equivocadas que se repiten mucho:
- No es un precio mínimo de venta. Puedes vender tu coche por lo que quieras. Lo que cambia es sobre qué cifra se calcula el impuesto del comprador.
- No lo paga el vendedor. El ITP lo paga quien compra, en la comunidad donde vive.
- No se usa en las compras a concesionarios. Si compras a un profesional, la operación lleva IVA y no ITP, así que el valor fiscal no interviene. Lo contamos en comprar a un particular o a un concesionario.


